jueves, 31 de julio de 2008

Londres

Londres, una casa en los suburbios, está casi abandonada, no es un barrio muy populoso ni el dueño del lugar es muy sociable.

De pronto en la noche se escucha un leve sonido y a la sombra de uno de los árboles del jardín aparece una mujer… de la nada… cualquiera que la viera se espantaría pensando que es un alma en pena, sus ropas manchadas, los cabellos colgando húmedos y llenos de tierra, su rostro pálido y sus ojos… rojo fuego.

La joven apoya una mano en el árbol, el aparecerse en el lugar le ha costado mucho esfuerzo, sus músculos parecen reclamar un descanso, es como si hubieran perdido la capacidad de moverse. Lentamente empieza a acercarse a la puerta de entrada. Mete una mano en un bolsillo y sonríe…

-si, sabía que no te encontrarían…

La joven mueve su varita mientras murmura

-Especialis revelis… es lo que me temía…

Vuelve a moverla varias veces murmurando pequeños conjuros y finalmente murmura:

-alohomora

La puerta se abre ante ella y manteniéndose en guardia ingresa al lugar y cierra sigilosamente.

De pronto ante sus ojos se abre una sala de estar, una mesa empotrada, sobre la cual hay un espejo. En la pared contraria un sillón y frente a ella, al costado de una puerta hay un cuadro desde un rostro familiar la mira con curiosidad.

-Vaya, vaya, miren a quien tenemos acá. Si que sabes trucos nuevos pequeña.

La joven ríe y bajando un poco la guardia se acerca al retrato

-Vaya, vaya, miren quien se decidió ha hacer de si un retrato mágico

-Bueno, donde fueres haz lo que vieres

-Si, tú siempre fuiste así Gabriel – la joven esboza una sonrisa y se recuesta contra la pared

-Si que das pena mujer ¿dónde te estuviste revolcando?

El tono de burla molesta a la muchacha quien a la vez responde mordazmente

-En una tumba junta a la tuya

-Ahh, tenía que ser, con razón no apareció más por aquí ¿tú me mataste?

La muchacha negó con la cabeza…

-No, como crees. Se dejó poseer por un mortífago y una de mis amigas debió matarlo ó nos mataba a todos, lo siento amigo, tus compañías últimamente no eran las mejores.

El hombre en el retrato se quedó pensativo, con una mano en su barbilla y luego suspirando se volvió hacia la joven.

-Si, desde que te perdí y supe lo que eras intenté entrar en tu mundo, pero me temo que las compañías que allí encontré no fueron, como tú dices, las más adecuadas. Aunque siempre es útil tener contactos de ese tipo. Los enemigos de mis enemigos son mis amigos.

La joven se sentó en el apoyabrazos del sillón y bajó la cabeza, pensativa.

-Necesitas un baño y descansar, no hay más trampas en la casa, arriba puedes tomar un baño y solo en mi habitación hay otro retrato, no corres peligro de que te espíe, pero puedo avisarte si alguien más viene. Solo hiciste una puerta temporal en los hechizos por lo que noté.

Sandris suspiró y levantando la vista murmuró:

-Si, nuevamente huyendo, tomaré tu consejo, un baño, un sueño reparador, aunque no se porque me siento tan cansada…

-No todos los muertos reposan en paz Sandra Darla…

-No, no todos Gabriel

La joven se dirigió hacia la puerta que llevaba a las escaleras hacia el piso de arriba… como había dicho, un baño y una cama le vendrían muy bien… antes de volver a Grimmauld Place

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El diario

Diario de Nymeria https://www.dropbox.com/s/ns0br6iyyfk1brh/Diario%20de%20Nymeria.pdf?dl=0 http://www.youblisher.com/p/1625226-D...