jueves, 21 de agosto de 2008

Excursión nocturna


La noche había sido realmente mágica. Poder estar en brazos de quien te quiere es un buen remedio para todos los males.

La ausencia de Brujis y Phanser se había notado, aunque estaba más pendiente de la ternura del lobito que del resto del universo.

Cuando ya no hubo excusas para poder permanecer juntos y despiertos, Urwen y los de las otras casas protestaban ya demasiado por no poder dormir, permanecieron un rato más, abrazados en el pasillo frente a la puerta de los dormitorios. Era como si quisieran recuperar en una sola noche todo el tiempo perdido. Finalmente se separaron a desgano con un beso que pareció eterno.

Sandris entró al cuarto, sus compañeras dormían, por un momento pensó en acostarse directamente, pero la necesidad de pensar y relajarse la llevaron a optar por una ducha tibia.

Bajo el agua su mente se despejaba, aunque miles de imágenes pasaban por ella a una velocidad de película. Poco a poco fue separando recuerdos, clasificándolos mentalmente. La unión con sus compañeras quizás se hubiera roto, pero no pasaba lo mismo con la mente de Araminta, su risa al momento de pensar que todo estaba en paz se lo había confirmado. Ya lo había sospechado cuando al hablar con el retrato de Gabriel estaba segura de cómo revivir a alguien por medio de un horcrux. Quizás al utilizar los conocimientos de la mortífaga para romper los hechizos protectores de Kazuk había hecho esa unión, que creía disuelta, aún más fuerte. Esa noche se había sorprendido perdiéndose en los ojos de Xtrada, recordando de pronto otros ojos parecidos a los suyos y su mente se invadió con el rostro de Aegnus y recuerdos que no le eran propios. Había disimulado esos momentos recostándose aún más contra el joven y evitando que viera en sus ojos. Tenía miedo que todo lo que pasaba por su mente él lo viera reflejado en su rostro.

No sabía cuánto tiempo había permanecido en la ducha, el sol ya había empezado a desgarrar las sombras de la niebla mañanera cuando la joven se acercó a su armario envuelta en una toalla. Observó a sus compañeras durmiendo y aunque su cama se veía por demás de tentadora optó por ponerse unos jeans, un playera mangas largas, borcegos y se cubrió con su capa de viaje. En la cintura llevaba el puñal... recuerdo de su amigo y en el bolsillo a Edelweiss. Silenciosamente salió de la habitación y tomó el traslador hacia la planta baja. Una vez allí se dirigió sin hacer ruído hacia los jardines y se alejó para poder desaparecerse sin que nadie lo notase. Antes de que pudiera hacerlo una mano pequeña tomó la suya. No necesitó mirar para saber quién era.

-Buen día Tomi – dijo con una sonrisa en sus labios – de nuevo a lo de Gabriel.

Antes de que ella pudiera volver a pensar el elfo ya los había hecho aparecer en la sala de la casa de Van Helsing.

-Vaya, vaya, que pronto vuelves a visitarme. ¿Y a qué se debe el placer esta vez?

El tono burlón del hombre del retrato sonó en el silencio del lugar. La muchacha miró al elfo y sonriéndole dijo:

-Gracias Tomi ¿nos puedes dejar un rato solos? Yo te llamo cuando ya esté lista.

-Si, señorita Sandris, pero por favor, no demore, la Srta Urwen despertará en cualquier momento

-Tranquilo, no creo que lleve mucho tiempo.

El elfo desapareció y la joven contempló el rostro burlón del retrato.

-¿Qué es lo que esperas conseguir en tan poco tiempo vampirilla?

La joven lo miró y acercándose al retrato clavó sus ojos en los de él y casi en un susurro que no ocultaba la firmeza de su decisión, respondió:

-Revivirte…

lunes, 18 de agosto de 2008

Final feliz... o principio de aventura...


El rayo que impacta a Piro y su caída en la piscina me ha recordado momentos más oscuros, pero viendo la alegría de mis amigos me he recompuesto… sobre todo por la cara de Sagitas, hago esfuerzos por contener una carcajada y cuando veo al cachorro que me mira, le regalo mi mejor sonrisa…

-Tiempo de paz – pienso para mí y en mi interior una carcajada resuena, por un momento estoy a punto de perder el equilibrio cuando él suavemente me murmura:

-¿estás bien pequeña?

Le devuelvo una sonrisa y murmuro bajito:

-Debe ser el hambre

Xtrada se manda su copa casi sin respirar mientras decide que es momento de empezar la fiesta, con Brujis y Phanser ó sin ellos… es que hay tanto para festejar!

Palabras van, palabras vienen… y es Sagitas quién se gana el momento!

No se si reírme ó darle un zape, pero no importa, ahora solo importa que estoy en sus brazos y me pierdo en sus ojos que me miran de una forma que siento que podría derretirme aquí mismo. Me acurruco contra él y le murmuro al oído:

-Te quiero cachorro, eres lo mejor de este verano… y de mi vida…

Con un leve beso rozo sus labios, es aún como un sueño y no quiero despertar…

Estamos así abrazados un rato, y por sobre su hombro veo llegar a Charizar, está pensativo, le hago una seña para que se acerque, pero parece no haberme visto… ó quizás me ignora, aún no se cuál será su reacción con su nueva forma delante de mi… después de todo estuve a punto de lanzarle un hechizo… ojalá se sienta cómodo con nosotros, parece un buen chico, con un algunos detalles de altura y me sonrío mientras Xtrada me mira preguntándose de que me río, pero lo callo con un beso… nada de dramas, por el momento, es tiempo de disfrutar.

miércoles, 13 de agosto de 2008

de recuerdos y horcruxes

Me despierto temprano, mi mente no ha parado en toda la noche, entre sueños dulces y pesadillas. Miro el docel de la cama y me pongo a recordar los hechos de los días anteriores, Kazuk atrapando a mis amigas, mi “muerte”, mi visita al viejo lago, mi salida del sepulcro, la visita a la casa de Gabriel, mi regreso, Xtrada…
-¿fuiste tú verdad?
Él me abraza como si tuviera miedo a que fuera un sueño y yo me estuviera por desvanecer y me murmura al oído:
-No hablemos de ello ahora, como dijiste, disfrutemos el momento
Cuando por fin se había ido a dormir estaba tan cansada. ¿Cómo podía uno estar tan cansada luego de dormir el sueño eterno? Una ráfaga de imágenes con aurores, mortífagos, dementores y dragones, mejor dicho un dragón, pasaron por mi mente y no pude evitar una risita, claro, como no estar cansada…
Observo las camas de mis compañeras, algunas aún duermen, la de Sagis y Ju están vacías…
Despacio me levanto y luego de lavarme me visto y tomando el traslador hacia el primer piso salgo silenciosamente, cuando llego a buena distancia para desaparecerme tranquila una mano toma la mía…
-ama Sandris, por favor ¿dónde va? La Ama Urwen nos pidió la vigiláramos.
Miro sorprendida al elfo que me ha tomado de la mano y sonriéndole pregunto:
-¿Y tú eres?
-Tomi, Ama Sandris, por favor, volvamos a la Mansión…
-Bueno, Tomi, primero nada de ama, segundo, dame fuerte la mano porque si me tienes que vigilar nos vamos a aparecer en dónde yo voy

Y guiñándole un ojo, aprieto su mano y me concentro, espero que no haya hechizos que nos hagan rebotar…
Esta vez me he aparecido en el salón, el hombre del cuadro me mira y lanza una carcajada:
-¿Ahora te vienes con guardaespaldas?
Miro al elfo que no parece muy feliz y luego a Gabriel, bueno, a su retrato y dirigiéndome a Tomi con un suspiro le digo:
-Por favor, ve a ver si la casa necesita algún arreglo, en unos minutos nos vamos, tranquilo, que no me iré sin ti
Tomi parece a punto de protestar pero se desaparece al ver mi mirada.
-Y bien, parece que haz sobrevivido, cuéntamelo todo.
Me acomodo en un sillón cerca del cuadro y le narro nuestras aventuras desde que partiera de su casa. Él no ha me ha interrumpido ni una vez y ahora me mira como analizando mi rostro.
-Vaya, nunca pensé que volvería a ver esa expresión de enamorada en tu rostro… Y menos que te subiera de nuevo el color de esa manera jajajaja tú y el cachorro…
-Ya cállate Gabriel– reprimo un insulto molesta y sigo hablando -¿La casa a nombre de quién está?
-Por ahora al mío, pero si quieres que te la pase…
-No, no, quiero saber nomás, uff, bueno, ¿qué sabes de horcruxes?
Le he lanzado la pregunta así de golpe y él me mira sorprendido pero se recompone al instante.
-Vuestro “Señor Oscuro” había hecho varios para mantenerse in eternu, eso son cosas de magos peligrosos y …
-No te me hagas el ángel Gabriel, tienes tantos ó más muertos sobre tus hombros que yo ¿haz hecho ó no algún horcrux para ti?

Su mirada es suspicaz y midiéndome pregunta sin respondereme:
-¿acaso planeas destruirlos si los hubiera?
-Solo quiero saber Gabriel, a menos que hayas confiado en alguien más creo que tendré que ocuparme de ello ¿no?
Lo veo mirarme como sopesando mis palabras pero antes de que pueda decirme algo más agrego:
-Pero tómate tu tiempo, piénsalo, yo volveré –y levantando un poco más la voz llamo –Tomi
El elfo se aparece al instante
-Vámonos, esta vez tú guías asi llegamos directo al 4º piso ¿Qué te parece?
-
Bien am... Sandra, bien
-bueno, adios Gabriel, nos veremos…

Cuando estamos a punto de desaparecer el llamado nos sorprende:
-Sandra! Tú y tu amigo son bienvenidos cuando quieras, espero que encuentres esta vez la felicidad… El elfo también puede volver si quiere…
Le sonrío y siento el apretón de Tomi en el momento en que nos desaparecemos…
La piscina del 4º piso está llena de flores, allí están dando vuelta algunos elfos y veo que Sagis y Xtrada charlando. Luego de pedirle a Tomi que guarde nuestro secreto del lugar de la visita, dejo a un elfo muy traumado por eso por cierto, le pido que me alcance algo de desayuno allí- Lentamente camino hacia mis amigos y saludando con un beso en la mejilla a Xtrada, me dejo caer en un sillón, espero que Tomi se apure con el desayuno antes que Sagitas me vuelva loca a preguntas…

miércoles, 6 de agosto de 2008

Batalla Final


Urwen me ha dado la orden de ir con Fantine y Piro pero ha mandado solo a Xtrada hacia la terraza. Dudo un segundo, mis compañeros salen corriendo cada cual hacia su destino, pero no voy a dejar solo al cachorro, no quiero que se meta en problemas… que le pase algo y rápidamente corro tras él. En el camino me cruzo con algunos jóvenes que escapan

-rápido tomad las escaleras hacia los jardines!

Cuando llego a la terraza está invocando un patronus… un bello tigre dientes de sable, me quedo por un instante sorprendida pero ante el embate de algunos dementores invoco el mío… esta vez no ha sido el oso que utilice para disimular la última vez, es una de las formas habituales del mío, un perro siberiano que embate contra los dementores cercanos.

En medio de la trifulca alcanzo a escuchar la voz de Zacek y momentos después todo empieza a temblar. La casa parece fuera a desmoronarse bajo nuestros pies. Y Edelweiss empieza a vibrar de manera extraña en mis manos

-Xtrada!!!!

Desesperada corro hacia él…

-Tenemos que salir de aquí cachorro, tu camarada cachorrito se debe estar transformando nuevamente…

Alcanzo a gritarle mientras lo arrastro a él y a Zacek escaleras abajo, esquivando hechizos y escombros, en busca de nuestros amigos.

Cuando por fin alcanzamos el epicentro del “terremoto” el panorama es espeluzante… Kazuk y Murder dejan de luchar entre si y apuntan uno a Urwen y el otro a Sagitas… Kazuk aún no me ha visto tras mis compañeros, eso lo va a dejar sorprendido por unos instantes y quizás podamos desarmarlo pero en ese instante aparecen tras ellos una pata… Edelweiss vibra un instante en mis manos y comprendo lo que ocurría…

-ay por Merlín, ya tenemos un dragón en casa –murmuro por lo bajo sin saber a quien de todos apuntar… aunque Edelweiss se mueve suavemente indicándome de quién debo ocuparme... y decido transformarme, aún con riesgo de que mi cachorro también me ataque...

martes, 5 de agosto de 2008

Reencuentro


La figura del murciélago flota frente a la ventana, nadie parece notarla, salvo Sagitas que se levanta medio dormida de su sillón y se acerca a abrirla…

En ese momento el animal recupera su forma humana, colándose por la abiera ventana…

-¿Sandris? – dice Sagitas despertándose de golpe…

La joven empuja a su compañera hacia adentro y sin darles tiempo cierra la ventana tras ella y observa que nadie más allá notado su presencia fuera. Luego se volvió hacia sus compañeros y recibió un efusivo abrazo de Sagitas, la joven correspondió algo azorada… por primera vez en mucho tiempo no pudo contener las lágrimas…

Los demás compañeros de correrías se quedaron silenciosos, contemplando la escena, preguntándose si en algún momento se había dormido y estaban soñando… pero luego lentamente uno a uno se pararon y se acercaron a las dos muchachas que separaban su abrazo.

-Amiga!! Pe-pero… como?? Pregunta realmente sorprendida Sagis

-Shh… es una larga historia… después la contare. La dama le coloca el dedo en la boca haciéndola callar…

Abrazos, preguntas, llantos… y de pronto el aroma de algo extraño y conocido a la vez… el joven… por un momento duda, le apunta, pero sus amigos la tranquilizan

-Si, claro – piensa – como si otro lobito más en la manada fuera para estar tranquilo, bueno, al menos emparejaron a los vampiros- la joven lo mira al acercársele, es alto, es distinto al lobito, lo siente en su aroma, lo ve en sus ojos, hay algo más allí, ella en su aparente guardia baja analiza al nuevo cachorro y siente el aroma, lo recuerda, no es solo lobo, hay algo más pero ahora en su mente no logra saber qué es y lo ha sentido en Edelweiss, ella ha vibrado de manera extraña en sus manos, imperceptible para el resto, pero no para ella que hace tantos años comparte su compañía.

Un cachorro se aleja y otro se acerca, indiferente, como si la presencia de Sandris no fuera real, como si aún no creyera en el espejismo frente a él… pero no es tan indiferente, no la ignora, aunque es solo un susurro a su oído:

-Me alegra q estés de vuelta

E intenta seguir su camino hacia otro rincón de la habitación, pero la joven reacciona…

-No te vayas…

No he podido evitarlo, le he cogido fuertemente de un brazo y acercándome a él, hago lo último que pensé que haría en mi vida… beso al cachorro de lobito que me ha causado más de un dolor de cabeza, al cachorro contra quien he peleado y junto a quien he peleado tantas veces en estos días, el cachorro que me ha hecho sentir extrañamente atraída y repelida como un imán contra otro, que no encuentran sus polos… el sabor es dulce, lo he tomado por sorpresa… y a los demás… ruborizada, como en mucho tiempo no he estado me alejo… Charizar menciona que algo está a punto de pasar… y sus palabras se vuelven la excusa perfecta para escapar de lo ocurrido… hay mucho en juego… nuestras vidas están en juego… ahora no puedo darme el lujo de flaquear y de dejar salir los sentimientos


lunes, 4 de agosto de 2008

El número 12 de Grimmauld Place


Un ruído extraño, como una rama que se quiebra, se pudo escuchar en el silencio de la noche. En el lado más alejado del parque la figura de una joven mujer apareció bajo la sombra de un árbol. Sus ropajes no parecían de esta época, sino que eran como salidos de un cuadro del siglo XIX.


La mujer se mantuvo oculta entre las sombras mientras observaba el ingreso de una casa. Aunque quien se hubiera fijado con detenimiento no miraba ni al nro. 11 ni al 13 de Grimmauld Place, sino que su vista se centraba en un punto medio entre ambos edificios, como si el nro. 12 existiera.

La mujer movió suavemente su mano y de pronto apareció en ella una varita. Lentamente la movía mientras murmuraba distintos hechizos tratando de descubrir los que protegían el lugar…

-Tiene que haber una forma - Murmuró molesta… y de pronto lo que vió antes sus ojos la puso nerviosa, sus compañeros habían aparecido, con un extraño entre medio de ellos

-¿Pero por qué se ponen así a la vista? – El gruñido en su pecho fue como el suave ronronear de un motor a punto de arrancar. Sus compañeros se ponían en peligro, se preguntó si serían prisioneros del joven que los acompañaba, pero se le veía muy débil. Cuando por fin los ve acercarse a la puerta del nro. 12 la risa de Kazuk quiebra el silencio…

-Oh, por Merlín! Es que nunca se libran de nadie! Y yo que quería unas vacaciones tranquilas. Dementores, aurores y mortífagos. ¿Qué les falta?

Como si hubieran leído sus pensamientos de pronto una nube gris y densa empezó a cubrir el lugar. Sandris se estremeció y tomando fuertemente a Edelweiss corrió hacia la entrada del nro.12, el dolor en su mente era fuerte pero la vampiro se transformó y repeliendo dementores a su paso llegó hasta la entrada y logró escabullirse al interior

viernes, 1 de agosto de 2008

Una charla con Gabriel...

Durante el baño miles de imágenes pasaban por la mente de Sandris, recuerdos, palabras susurradas, gritos... No sabía cómo había ocurrido, pero era conciente que había sentido la muerte… claro, que una vampiro no puede morir tan fácilmente. Había perdido la conciencia y no tenía recuerdos de nada, solo recordaba que sus ojos habían visto el cielo y luego nada… hasta que despertó junto al lago. El lago donde alguna vez había sido transformada en inferi, había estado bajo las órdenes de alguien, pero algo en ella se resistía. Había sido vampiro desde antes de ser inferi. Una mordida que muchos habían creído mortal, obviamente el vampiro se había querido alimentar de ella, pero Gabriel lo había matado antes de que eso realmente ocurriera, y él no había tenido coraje de clavarle a ella también una estaca en el pecho. La había enterrado lejos, en un lugar que el creía seguro. Los magos le habían prometido que así sería, claro que ellos no contaban con que un mortífago intentase tomar el poder formando un ejercito… y él nunca había esperado que una de las marionetas elegidas estuviera bajo sus órdenes solo una noche y luego lo hubiera matado, destruyendo al resto de su ejercito recién iniciado… Ella había despertado con hambre, hasta que pudo dominarlo pasó algún tiempo… pero ahora no quería seguir pensando… no quería volver a los recuerdos… se acurrucó en la toalla sintiéndose niña otra vez. Ya se sentía más fuerte, quizás necesitaría cazar algo para estar bien del todo pero se sentía mejor mientras se ponía las ropas que había encontrado. Nunca sabría porque Gabriel había guardado esos viejos vestidos suyos… Cuando por fin salió del baño el rostro del cuadro la miró con curiosidad, como evaluándola, y sonrió:

-Ese siempre fue mi vestido favorito.

La sonrisa que Sandris le devolvió reflejaba su cansancio pero era franca

-Lo se, gracias por conservarlos.

-No me des las gracias. Realmente él cada tanto se ponía a verlos y a veces hasta olisqueaba el perfume que hubiera en ellos.

-Fresias y naranjas.

-Fresias y naranjas... ¿Qué va a suceder ahora Sandra?

La joven se estremeció. No sabía qué había pasado con sus amigas, ni siquiera sabía quién la había enterrado. Aunque estaba segura de que no debió ser Kazuk. Eso quizás indicaba que él ya había sido vencido. Suspirando pensó que solo sabía que una vez más su forma humana había muerto, pero su ser inferi y vampiro habían sobrevivido, aletargados, pero habían vuelto a revivirla…

-No lo se Gabriel, supongo que debería volver a Grimmauld Place, no se qué le ocurrió a mis amigos.

-Allí fue donde…

-Si…

-¿Y vas a volver allí? Quizás sea un lugar peligroso.

La risa de la joven surgió cristalina y suave.

-Ay Gabriel, ya he muerto dos veces, he sido poseída, me han intentado dominar y he vuelto a revivir tres veces ¿y tú te preocupas por un poco de peligro mágico?

El hombre del cuadro sonrió, la miró un segundo y luego lanzó una carcajada.

-Si, tienes razón, eres una vampiro ahora. Bueno, supongo que ya no volveré a verte.

-No lo se, creo que si nadie reclama esta casa, sería un buen hogar para mi cuando me sienta sola.

-Pues nadie debería, además Gabriel utilizó los servicios de un mago confiable que hiciera imposible conocer este lugar. Claro, que siendo que no era esta tu primer visita…

-Olvidemos el pasado… Gracias por considerarme como huésped en el futuro.

La joven sonrió y acercándose al cuadro acarició la mejilla del retrato, si no hubiera estado pintado probablemente se hubiera sonrojado…

-Nos veremos luego, ahora tengo que hacer. Espero que el parque de Grimmauld Place esté desierto…

Y cerrando los ojos se concentró en el lugar y desapareció ante los ojos del hombre del retrato, quien al verla desaparecer lanzó un suspiro y murmuró:

-Espero que estés bien muchacha, ya no te puedo proteger

jueves, 31 de julio de 2008

Londres

Londres, una casa en los suburbios, está casi abandonada, no es un barrio muy populoso ni el dueño del lugar es muy sociable.

De pronto en la noche se escucha un leve sonido y a la sombra de uno de los árboles del jardín aparece una mujer… de la nada… cualquiera que la viera se espantaría pensando que es un alma en pena, sus ropas manchadas, los cabellos colgando húmedos y llenos de tierra, su rostro pálido y sus ojos… rojo fuego.

La joven apoya una mano en el árbol, el aparecerse en el lugar le ha costado mucho esfuerzo, sus músculos parecen reclamar un descanso, es como si hubieran perdido la capacidad de moverse. Lentamente empieza a acercarse a la puerta de entrada. Mete una mano en un bolsillo y sonríe…

-si, sabía que no te encontrarían…

La joven mueve su varita mientras murmura

-Especialis revelis… es lo que me temía…

Vuelve a moverla varias veces murmurando pequeños conjuros y finalmente murmura:

-alohomora

La puerta se abre ante ella y manteniéndose en guardia ingresa al lugar y cierra sigilosamente.

De pronto ante sus ojos se abre una sala de estar, una mesa empotrada, sobre la cual hay un espejo. En la pared contraria un sillón y frente a ella, al costado de una puerta hay un cuadro desde un rostro familiar la mira con curiosidad.

-Vaya, vaya, miren a quien tenemos acá. Si que sabes trucos nuevos pequeña.

La joven ríe y bajando un poco la guardia se acerca al retrato

-Vaya, vaya, miren quien se decidió ha hacer de si un retrato mágico

-Bueno, donde fueres haz lo que vieres

-Si, tú siempre fuiste así Gabriel – la joven esboza una sonrisa y se recuesta contra la pared

-Si que das pena mujer ¿dónde te estuviste revolcando?

El tono de burla molesta a la muchacha quien a la vez responde mordazmente

-En una tumba junta a la tuya

-Ahh, tenía que ser, con razón no apareció más por aquí ¿tú me mataste?

La muchacha negó con la cabeza…

-No, como crees. Se dejó poseer por un mortífago y una de mis amigas debió matarlo ó nos mataba a todos, lo siento amigo, tus compañías últimamente no eran las mejores.

El hombre en el retrato se quedó pensativo, con una mano en su barbilla y luego suspirando se volvió hacia la joven.

-Si, desde que te perdí y supe lo que eras intenté entrar en tu mundo, pero me temo que las compañías que allí encontré no fueron, como tú dices, las más adecuadas. Aunque siempre es útil tener contactos de ese tipo. Los enemigos de mis enemigos son mis amigos.

La joven se sentó en el apoyabrazos del sillón y bajó la cabeza, pensativa.

-Necesitas un baño y descansar, no hay más trampas en la casa, arriba puedes tomar un baño y solo en mi habitación hay otro retrato, no corres peligro de que te espíe, pero puedo avisarte si alguien más viene. Solo hiciste una puerta temporal en los hechizos por lo que noté.

Sandris suspiró y levantando la vista murmuró:

-Si, nuevamente huyendo, tomaré tu consejo, un baño, un sueño reparador, aunque no se porque me siento tan cansada…

-No todos los muertos reposan en paz Sandra Darla…

-No, no todos Gabriel

La joven se dirigió hacia la puerta que llevaba a las escaleras hacia el piso de arriba… como había dicho, un baño y una cama le vendrían muy bien… antes de volver a Grimmauld Place

miércoles, 30 de julio de 2008

Oscuridad

Oscuridad, frío, vacío… de pronto la noche se ve interrumpida por una lejana luz, un lago de aguas verdes como esmeralda y una sombra al lado de ella… la joven mujer camina, sus pensamientos se pierden en el vacío, no logra recordar, no logra concentrarse, solo sabe que busca algo, a alguien… la figura que se ve borrosa a lo lejos la desconcierta, sabe que debe llegar allí pero… ¿por qué?

Todo es como un sueño, una película en cámara lenta… cuando por fin llegue hasta la figura oscura descubre que no tiene rostro, ó por lo menos el mismo está oculto tras una máscara oscura…

-Haz llegado, aunque no deberías estar aquí.

-¿En dónde estoy?

La mujer mira extrañada la imagen imponente delante de ella, es alta, oscura, una capa le cubre de pies a cabezas y un velo junto con una mascara ocultan su rostro, si es que tiene, y unos ojos negros, como la noche más oscura la observan de arriba a abajo.

-¿No lo recuerdas? Aquí se inició todo, aquí naciste y moriste y volviste a nacer.

Los ojos de la joven se pierden en el lago, una vez estuvo en un lago así, le parece recordar, pero ¿qué había ocurrido? Vagos flashes de su vida pasada vienen a su mente… un vampiro mordiéndola… un entierro… un mago oscuro, un mortífago seguramente… claro, de pronto su mente se aclara, ella había sido mordida por un vampiro, aunque la habían creído muerta y la habían llevado a una cripta, claro que un mago oscuro había querido hacer un ejercito y ella había quedado entre sus inferis, lo que él nunca se había esperado es que ella no estuviera realmente bajo su poder… la mordida del vampiro no la había matado… la había transformado y luego de un tiempo ella se había liberado del control de aquel mago oscuro y lo había matado… ya ni recordaba su nombre… nadie quería nombrarlo en realidad…

Sus ojos se posaron nuevamente en la extraña figura frente a ella…

-¿Por qué estoy acá entonces?

-Tus sentimientos son fuertes y contradictorios, puedes dar la vida por tus amigos y a la vez estar enfurecidos con ellos, quizás por eso realmente creíste que podías morir por la amistad ¿realmente es eso lo que querías bruja?

De nuevo la joven siente como por su espalda corre un frío como hielo… se había enfurecido con Sagitas por revelar lo que sabía a ese mortífago, se había sentido tan mal esos días por la muerte de Gabriel, por los sentimientos de un amigo, por todo lo que no podía manejar. Y de pronto, sus amigas habían estado a punto de morir, una vez más, ella no pensaba permitirlo, tenía un don y no iba a dejar que ellas muriesen por no aprovecharlo… si, estaba dispuesta a dar la vida por sus amigas… y tal vez así había sido…

-Ya es tiempo

-¿tiempo de qué? ¿De que muera en paz?

La risa de la figura frente a ella le helo la sangre…

-Tú no puedes morir tan fácilmente mujer. Eres vampiro y estás muerta por ello, eres inferi porque estás muerta, si estás muerta ¿realmente crees que una maldición cualquiera te puede matar? Hace falta mucho más que eso para matarte, eres fuerte Sandris Darlis, más aún de lo que tú puedes creer…

La figura apoyó una mano sobre el hombro de la joven bruja e inclinándose acercó su rostro al de ella:

-Ya es hora de despertar…

Oscuridad, frío, vacío… de pronto un trueno y un relámpago cruzan el vacío…

En una sepultura bajo un cielo estrellado una mujer abre los ojos… toma conciencia de que está en un ataúd bajo tierra y transformándose lo destroza con sus manos y empieza a escarbar la tierra sobre ella…

Horas después una vampiro, cubierta de tierra y barro se yergue sobre los restos de una tumba, unos ojos centelleantes observan el lugar… Stonehenge… un lugar donde la magia confluye… apretó sus ojos y estuvo atenta a los ruídos a su alrededor… sus amigas no están… espera que hayan podido huir y el mortífago… de pronto se pregunta…

-¿cuánto tiempo habré estado allí?

Aunque quizás la pregunta sería ¿dónde era allí? Está segura que en realidad no estuvo en el lago donde todo se inició pero ahora no puede pensar en eso, necesita ir a algún lado… solo se le ocurre un lugar seguro… cierra los ojos y rogando tener fuerzas suficientes se concentra en desaparecer de allí…

miércoles, 23 de julio de 2008

Carta a un amigo.

La joven bruja se acercó a la ventana y observo la tarde. El sol caía tras el bosque y le daba un aire de ensueño al lugar. Los dorados otoñales y los verdes peremnes eran algo dignos de ver. A lo lejos se sentía el canto de algún pájaro rezagado.
La joven suspiró y se volvió a su escritorio. Una pequeña lechuza descansaba a un costado del mismo en un improvisado nido hecho con un viejo sombrero de paja. Un suave ulular le indico a la muchacha que la lechuza estaba ansiosa por salir.
-Tranquila Wizzy, luego te envío. Pero no te vayas a visitar a Lorenzo hasta luego de dejar las cartas.
La lechucita movió la cabeza y con un suave gorjeo pareció responder a su dueña.
La muchacha tomó un pergamino y una pluma y empezó a redactar la carta:
Mi querido amigo. Se que deseabas que siguiera a tu lado y tenías ganas de bromear en nuestro nuevo año escolar. Se que me he perdido tus mejores bromas. Que he dejado que ese joven que salía de su tímido caparazón para empezar a darse más lo he perdido. Pero amigo, aún tienes posibilidades de una charla en la sala común, en el 4to. piso en las vacaciones ó en el comedor ó el gran salón. Se que no te conforma la idea. Como tampoco te conformó del todo tener que ser simples amigos. He visto tus pequeños trucos y tus detalles conmigo. Te prometo que algún día estaré allí de nuevo. Quién sabe. Por lo pronto te encomiendo que las cuides, que no te vayas. Se que no te conforma compartirme fuera pero es lo mejor. Yo hubiera roto el lazo mágico antes de que nos diéramos cuenta. Un beso. Tu amiga. §D
La joven revisó el pergamino y sintiéndose satisfecha lo enrollo cuidadosamente y lo ató a la patita de la lechuza.
-Ve, búscalo donde esté y entregáselo. Luego si quieres aprovecha a visitar a Lorenzo, seguro que están cerca.
La lechuza ululó y salió rauda por la ventana.
Darlis se levantó y se dejó caer en la cama. No tenía ganas de pensar más. Necesitaba dormir, olvidar, pero una pila de imágenes recorrían su mente y ella no pudo evitar una sonrisa ante los rostros que se le cruzaban.
-Ahora no quiero, necesito dormir, dejar de pensar - se protestó a si misma y cerrando los ojos buscó entrar en un mundo de ensueños.

El diario

Diario de Nymeria https://www.dropbox.com/s/ns0br6iyyfk1brh/Diario%20de%20Nymeria.pdf?dl=0 http://www.youblisher.com/p/1625226-D...