
La figura del murciélago flota frente a la ventana, nadie parece notarla, salvo Sagitas que se levanta medio dormida de su sillón y se acerca a abrirla…
En ese momento el animal recupera su forma humana, colándose por la abiera ventana…
-¿Sandris? – dice Sagitas despertándose de golpe…
La joven empuja a su compañera hacia adentro y sin darles tiempo cierra la ventana tras ella y observa que nadie más allá notado su presencia fuera. Luego se volvió hacia sus compañeros y recibió un efusivo abrazo de Sagitas, la joven correspondió algo azorada… por primera vez en mucho tiempo no pudo contener las lágrimas…
Los demás compañeros de correrías se quedaron silenciosos, contemplando la escena, preguntándose si en algún momento se había dormido y estaban soñando… pero luego lentamente uno a uno se pararon y se acercaron a las dos muchachas que separaban su abrazo.
-Amiga!! Pe-pero… como?? Pregunta realmente sorprendida Sagis
-Shh… es una larga historia… después la contare. La dama le coloca el dedo en la boca haciéndola callar…
Abrazos, preguntas, llantos… y de pronto el aroma de algo extraño y conocido a la vez… el joven… por un momento duda, le apunta, pero sus amigos la tranquilizan
-Si, claro – piensa – como si otro lobito más en la manada fuera para estar tranquilo, bueno, al menos emparejaron a los vampiros- la joven lo mira al acercársele, es alto, es distinto al lobito, lo siente en su aroma, lo ve en sus ojos, hay algo más allí, ella en su aparente guardia baja analiza al nuevo cachorro y siente el aroma, lo recuerda, no es solo lobo, hay algo más pero ahora en su mente no logra saber qué es y lo ha sentido en Edelweiss, ella ha vibrado de manera extraña en sus manos, imperceptible para el resto, pero no para ella que hace tantos años comparte su compañía.
Un cachorro se aleja y otro se acerca, indiferente, como si la presencia de Sandris no fuera real, como si aún no creyera en el espejismo frente a él… pero no es tan indiferente, no la ignora, aunque es solo un susurro a su oído:
-Me alegra q estés de vuelta
E intenta seguir su camino hacia otro rincón de la habitación, pero la joven reacciona…
-No te vayas…
No he podido evitarlo, le he cogido fuertemente de un brazo y acercándome a él, hago lo último que pensé que haría en mi vida… beso al cachorro de lobito que me ha causado más de un dolor de cabeza, al cachorro contra quien he peleado y junto a quien he peleado tantas veces en estos días, el cachorro que me ha hecho sentir extrañamente atraída y repelida como un imán contra otro, que no encuentran sus polos… el sabor es dulce, lo he tomado por sorpresa… y a los demás… ruborizada, como en mucho tiempo no he estado me alejo… Charizar menciona que algo está a punto de pasar… y sus palabras se vuelven la excusa perfecta para escapar de lo ocurrido… hay mucho en juego… nuestras vidas están en juego… ahora no puedo darme el lujo de flaquear y de dejar salir los sentimientos
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