En su mente supo que podía ver el otro ángulo.
Posó una vez a Edelweiss sobre su sien y un nuevo hilillo plateado se
fue desplazando desde ella a la punta de la varita. Con delicadeza traslado el
nuevo recuerdo al pensadero.
Tras quedar quieta la superficie volvió a
inclinarse. El paisaje en el que se sumergió era el mismo. Pero esta vez
caminaba tras una castaña vestida muy mugglemente. Darla siempre había sido una
adolescente típica hasta que había conocido sus orígenes.
En el rostro de la joven se veía el reflejo
del dolor y la tristeza que la invadían tras dejar atrás la doble tumba. Había
depositado un ramo de flores para sus padres adoptivos muertos en un accidente
e iba pensando en que tenía muchas cosas que arreglar aún. Que había que
disponer de sus bienes, presentar papeles. Quizás por eso no iba atenta a lo
que ocurría a su alrededor en realidad.
Revivió el ataque que ya había visto desde su
punto de vista pero los sentimientos de la mujer que ahora estaba en el suelo.
Los ojos de la joven se sentían pesados. El
golpe que había sentido al caer la persona sobre ella, tirándola al piso,
parecían nada al lado del agudo dolor al sentir penetrar algo frío en su
costado y en las dos punzantes sensaciones en su cuello. Estas últimas parecían
haberse ido diluyendo, como si el mismo causante del dolor original fuera a su
vez un anestésico. Darla se preguntó que podía ser. Aunque por su mente pasó
los recuerdos de las películas de vampiros muggles.
Algo frío corrió por su cuerpo donde había
penetrado el primer golpe. El que no cesaba de hacerle sentir como si algo se
hubiera roto contra sus costillas. El otro ya solo era un ardor. Que parecía
también cesar. La mordida había finalizado. Alguien hablaba a su lado. Y luego
un grito y silencio… que fue roto por más gritos. La voz de una mujer y un
hombre se sintió. Una pelea. Quiso abrir los ojos pero no pudo… el fuego y el
frío se mezclaban en sus venas y sentía como algo cambiaba en su interior.
Scarlet observó nuevamente la muerte de la
vampiro y cuando el hombre pensaba rematar a Darla, la llegada de sus tíos
quienes mataron a Dimitri. El vampiro no había tenido oportunidad al verse sorprendido
por los tíos de Darla, aunque los recuerdos de ella eran borrosos. Por momentos
todo se volvía negro y luego aparecían flashes, a causa de su inconciencia.
Lo último que vió antes de volver del
pensadero fue el abrazo de su tía mientras le susurraba que todo estaría bien,
que la sanarían. Mientras volvía a la actualidad la mujer pensó que así había
sido, su tía le había enseñado a dominarse, a vivir en un mundo de seres
humanos muggles y mágicos. A que la sed no la pudiera hacer su esclava y dominando
sus furias… casi…
Esta vez no quedó pensativa como la anterior,
Scarlet observó el pensadero y diluyó una vez más el recuerdo, volviéndolo a su
ser. Había sido interesante, pero no todo lo útil que ella había esperado.
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